UNIDAD 1
LAS RAÍCES DE NUESTRA HISTORIA
COMPETENCIA GENÉRICA: PIENSA CRITICA Y REFLEXIVAMENTE
COMPETENCIA DISCIPLINAR BÁSICA " INTERPRETA SU REALIDAD SOCIAL A PARTIR DEL CONOCIMIENTO DEL PASADO"
1.1 MESOAMERICANA
1.1.1 ÁREAS CULTURALES
1.1.2 CARACTERÍSTICAS DE LAS PRINCIPALES CIVILIZACIONES
1.1.3 HORIZONTES CULTURALES
1.1.3 HORIZONTES CULTURALES
1.2 LA CONQUISTA
1.2.1 LA CONQUISTA MILITAR
1.2.2 LA CONQUISTA ESPIRITUAL
1.2.3 MESTIZAJE
1.2.4 IMPACTO DE LA OCCIDENTAL
1.3 LA COLONIA
1.3.1 ESTRUCTURA ECONÓMICA Y POLÍTICA Y SOCIAL
1.3.2 ARTE Y CULTURA CRIOLLA
1.3.3 CRISIS POLÍTICA DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA
Periodo Preclásico o Formativo
El Horizonte Clásico
Las civilizaciones de Mesoamérica
MESOAMÉRICA
La historia de Mesoamérica se inició hace más de 3 500 años; es decir, aproximadamente hacia el año 1 500 a.C., los distintos pueblos y grupos que allí se asentaron, empezaron a desarrollar características propias que con el paso del tiempo dieron origen a florecientes civilizaciones.
Mesoamérica era un territorio que se extendía desde la parte media de México hasta América Central. Quedaba limitada aproximadamente por los estados de Sinaloa, Guanajuato, Querétaro y Tamaulipas, en nuestro país; y al sur llegaba hasta El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, pasando por Guatemala y Belize.
Las civilizaciones que crearon los pueblos de la región mesoamericana se basaron en los progresos obtenidos a partir de la agricultura.
Lograron cultivos como el maíz, el jitomate, el frijol, el aguacate, el chile, el cacao, el amaranto y otros más; y supieron aprovechar los recursos proporcionados por lagos y ríos: peces, acociles, algas y larvas de mosco.
Entre las civilizaciones más importantes que se desarrollan en Mesoamérica están la olmeca, maya, zapoteca, teotihuacana, tolteca y mexica .
Los pueblos del Preclásico creían en la existencia de otra vida después de la muerte y enterraban a sus difuntos con ofrendas. Rendían culto a la fertilidad. Elaboraban y pintaban textiles. Dentro de los grupos sociales practicaban la división del trabajo. Utilizaban diferentes técnicas en la cerámica. Veneraban los fenómenos naturales; practicaron el comercio por trueque. Adornaban sus cuerpos con narigueras, orejeras, collares, brazaletes y sandalias.
LOS OLMECAS
La cultura olmeca se desarrolló en la zona del Golfo, al norte de Tabasco y al sur de Veracruz. Los olmecas se agruparon en aldeas de chozas construidas con troncos y palmas. Se dedicaron al cultivo de maíz, la pesca, la caza y la alfarería; en las tareas agrícolas usaron el sistema de roza o quemado.
Rendían culto a la lluvia, al cielo y a la tierra y consideraban al jaguar como animal sagrado. La Venta, Tres Zapotes y San Lorenzo fueron sus principales centros religiosos. Eran grandes escultores: trabajaron en piedra cabezas colosales de aproximadamente dos metros de diámetro; también destacaron como ceramistas. Iniciaron el calendario, la numeración, la escritura y la astronomía; practicaron el Juego de pelota.
El Horizonte Clásico
En el Horizonte Clásico las culturas mesoaméricanas llegaron a su máximo esplendor y desarrollo. Las ciudades se convirtieron en verdaderos centros ceremoniales; aumentaronlas deidades y se rindió culto a Quetzalcóatl.
La organización social fue más complicada; el intercambio comercial fue mayor; mejoraron las técnicas agrícolas; se originó la producción en masa; aumentaron las clases sociales; progresaron las ciencias, principalmente en matemáticas y astronomía. Los mesoaméricanos fueron excelentes conocedores de las propiedades curativas de las plantas; tuvieron una numeración basada en valores y su escritura fue ideográfica.
En esta época florecieron las civilizaciones maya, zapoteca y teotihuacana.
LOS MAYAS
En la actualidad la zona que habitaron los mayas presenta muchas dificultades para el desarrollo de la vida humana. No se explica cómo pudieron vivir en medio de bosques tropicales y pantanosos con un clima muy cálido. Los estudiosos creen que en la época de los mayas, las condiciones no eran tan severas y al suscitarse los cambios climáticos, éste fue uno de los motivos que obligó al pueblo a abandonar sus ciudades y buscar regiones más propicias.
Sea como fuere, hace 3000 años aproximadamente, comenzó a desarrollarse al sureste de nuestro país, y en diferentes países de Centroamérica, la gran cultura de los mayas.
A pesar de que se distribuyeron en una amplia zona geográfica, los mayas mostraron gran unidad cultural, manifestada tanto en su organización económica, social y política como en sus producciones artísticas.
Como todos los seres humanos, los mayas desarrollaron actividades organizadas con el fin de obtener los productos necesarios que satisfacían sus necesidades de alimentación, vestido, construcción y religión.
Las principales actividades económicas de los mayas fueron la agricultura y el comercio. Éste tuvo gran importancia porque permitió el intercambio cultural con otros pueblos.
Las ciudades mayas no llegaron a constituir grandes reinos o imperios. Políticamente eran autónomas entre sí, aunque lograban establecer relaciones comercialeas y culturales.
En realidad las ciudades mayas eran centros religiosos a donde acudía el pueblo para participar en sus celebraciones.
Los mayas formaron sociedades divididas en clases sociales. En la cúspide se encontraba la familia real, donde el rey o halach uinic era el guía religioso, civil y militar. Los principales puestos del gobierno estaban reservados para su familia y para la nobleza. Seguían los sacerdotes, gobernantes, jefes guerreros y comerciantes; el pueblo, constituido por artesanos y agricultores; y los esclavos.
Estos últimos eran los encargados de producir los productos que su sociedad necesitaba para vivir.
Los mayas destacaron en el arte cerámico; por su calidad que no desmerece frente al de otras culturas. Hubo varios estilos de cerámica, uno de los más importantes fue el llamado estilo códice, desarrollado entre los años 700 y 900 d.C. correspondiente a la época del esplendor maya.
LOS ZAPOTECAS
La cultura zapoteca se desarrolló en los valles templados y en algunas zonas costeras del actual estado de Oaxaca en la misma época que floreció la cultura teotihuacana. Su ciudad principal fue Monte Albán, con construcciones majestuosas, pinturas murales e inscripciones sobre piedra.
Los zapotecas formaron una sociedad dividida en grupos de acuerdo con los oficios que desempeñaban: campesinos, comerciantes, cargadores, cazadores, tejedores, orfebres, etc. El pueblo estaba gobernado por un rey o gocquitao.
Eran buenos agricultores, construyeron represas y canales para dotar de agua a sus cultivos. Trabajaron con destreza el oro. Los zapotecas fueron enemigos de los mixtecas, y ante el empuje constante de éstos, abandonaron Monte Albán y establecieron la capital de su reino; primero en Mitla y luego en Zaachila-Yoo.
Más tarde, conquistaron el fértil valle de Tehuantepec y las ricas costas de Soconusco.
Los zapotecas estuvieron en la encrucijada de las rutas comerciales y culturales mesoamericanas; y aprovecharon lo mejor de todas las culturas, especialmente la olmeca y la teotihuacana, de la que adquirieron su técnica arquitectónica y pictórica. De los mayas, utilizaron sus adelantos científicos.
CAUSAS INTERNAS Y EXTERNAS DE LA INDEPENDENCIA DE MÉXICO
CAUSAS INTERNAS
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CAUSAS EXTERNAS
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-EL REPUNTE DEMOGRÁFICO.
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-BANCARROTA DEL IMPERIO.
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-LA CRISIS DE LOS PUBLOS.
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-LA ILUSTRACIÓN.
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-LOS FUEROS Y PRIVILEGIOS DE LAS ALTAS CLASES.
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-LA REVOLUCIÓN FRANCESA.
-LA INDEPENDENCIA DE LOS ESTADOS UNIDOS.
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-LA QUIEBRA DEL COMERCIO.
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-LA INVACIÓN FRANCESA A ESPAÑA.
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-LA REPRESENTATIVIDAD DE LOS CRIOLLOS.
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-DERROCAMIENTO DE FERNANDO VII
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CONQUISTA ESPIRITUAL
Cómo rayos nos llegó la fe a los mexicanos? ¿Cómo pudo arraigar el cristianismo precisamente en unas culturas que, no obstante su sentida religiosidad, albergaban prácticas tan alérgicas a la ley natural y a la fe como la antropofagia, un belicoso politeísmo cosmogónico o la poligamia y la sodomía? ¿Cómo ocurrió justamente después de la dramática conquista militar española? La fe empezó, “para nosotros”, hace casi 500 años. Fue la fecunda y divina labor de algunos hombres célebres, pocos, y otros muchos héroes anónimos que transmitieron a este rincón del orbe la buena noticia del Hombre-Dios.
La primera Misa en la América continental fue oficiada por Juan Díaz, acompañante en la expedición exploratoria de Cortés (1519). El capitán era ambicioso, pero deseaba con sinceridad llevar la fe al nuevo mundo. El Padre Olmedo, el otro sacerdote de la expedición y partidario de la libre conversión de los indios, atemperaba a Cortés cuando sufría sus locos arrebatos de descabezar tótems para extirpar la idolatría. Don Hernán, inquieto, solicitó a Carlos V en sus Cartas de relación que enviara monjes para evangelizar estas tierras cuanto antes.
En 1523 arribaron con enorme entusiasmo fray Pedro de Gante y dos compañeros más. Este laborioso franciscano orquestaría algunos años más adelante una escuela con más de 600 alumnos, donde los autóctonos aprendían oficios manuales para su sustento. Gracias a la Bula Alias felicis del Papa Adriano VI, los religiosos comenzarían la evangelización sistemática.
Conquista militar
Tras la caída de México-Tenochtitlán (13 de agosto de 1521), los españoles reiniciaron su proceso de exploración y conquista el cual se extendería con Cortes hacia la mar del sur y Oaxaca, así como rumbo a las Hibueras. A fines de la primera mitad del siglo XVI, los españoles iniciaron la explotación y conquista de tierra chichimeca. Durante el Siglo XVI, los españoles acabaron extendiendo su control e influencia sobre gran parte de Mesoamérica (Michoacán, Oaxaca, Jalisco, Golfo y parte de la zona Maya- Soconusco y Mérida-), lo único que amenazo la expansión española fue la guerra que los chichimecas desarrollaron, que estuvo a punto de destruir el mundo español.
CONQUISTA CULTURAL
La principal consecuencia de la Conquista de México consumada por los españoles en 1521 fue el mestizaje. Esta mezcla se dio en muy diversos aspectos: desde el más evidente del mestizaje racial, hasta muchas variantes del que podríamos llamar mestizaje cultural, de manera particular el que se refiere a las cocinas. En esta materia alimenticia no hubo conquista sino unión, matrimonio, suma y multiplicación.
Para comprender los alcances del mestizaje gastronómico hay que tener presente que cada uno de los dos elementos fundamentales —el indígena y el español— en realidad era un cúmulo de conocimiento más allá de lo azteca y lo ibero. La cocina española trajo a México buena parte de las tradiciones culinarias europeas, con una importante dosis de hábitos provenientes del norte de África; hay que recordar que apenas 30 años antes de la conquista de México, España a su vez había concluido ocho siglos de permanencia árabe o mora en su ámbito peninsular.
Por su parte, el territorio que hoy conocemos como México cobijaba a muy diversos grupos indígenas perfectamente diferenciados entre sí, no sólo por sus variados elementos culturales, como son el atuendo tradicional, la vivienda, las costumbres religiosas o la cocina, sino por algo más tajante y evidente: el idioma.
Cabe recordar que, a finales del siglo xx, nuestro país sigue siendo uno de los principales del planeta por lo que se refiere a su diversidad cultural indígena. Cuando una cultura se empieza a perder o diluir, lo primero que comienza a desaparecer es la lengua propia; por ello, la permanencia del idioma autóctono es el mejor indicador de la sobrevivencia cultural de un pueblo, con sus rasgos originales. Pues bien: a dos años del cambio del milenio, la India es el principal país del mundo por cuanto al número de sus idiomas indígenas vivos, con la cifra de 72 (sin considerar las variantes dielectales). México está en segundo lugar en el orbe con 62 idiomas, en pleno 1998. Para sopesar la importancia de esa posición nuestra, conviene anotar que China tiene el tercer lugar con 48 lenguas y la que fue la Unión Soviética tenía el cuarto lugar con 35. Todas estas cifras no son meras disertaciones lingüísticas; reflejan algo más trascendente, como es la supervivencia pasmosa de cultura ancestrales; en el caso mexicano, la mayoría de las culturas indígenas son de muchos siglos de antigüedad, algunas hasta de milenios.
HISTORIA:
ResponderEliminarLa historia es la ciencia que tiene como objeto de estudio el pasado de la humanidad y como método el propio de las ciencias sociales.1 Se denomina también historia al periodo histórico que transcurre desde la aparición de la escritura hasta la actualidad.
Más allá de las acepciones propias de la ciencia histórica, historia en el lenguaje usual es la narración de cualquier suceso, incluso de sucesos imaginarios y de mentiras;2 3 sea su propósito el engaño, el placer estético o cualquier otro (ficción histórica). Por el contrario, el propósito de la ciencia histórica es la fijación fiel de los hechos e interpretarlos ateniéndose a criterios de objetividad; aunque la posibilidad de cumplimiento de tales propósitos y el grado en que sea posible son en sí mismos objetos de debate.
A su vez, llamamos historia al pasado mismo, e, incluso, puede hablarse de una historia natural en que la humanidad no estaba presente (término clásico ya en desuso, que se utilizaba para referirse no sólo a la geología y la paleontología sino también a muchas otras ciencias naturales; las fronteras entre el campo al que se refiere este término y el de la prehistoria y la arqueología son imprecisas, a través de la paleoantropología).
Ese uso del término historia lo hace equivalente a cambio en el tiempo.4 En ese sentido se contrapone al concepto de filosofía, equivalente a esencia o permanencia (lo que permite hablar de una filosofía natural en textos clásicos y en la actualidad, sobre todo en medios académicos anglosajones, como equivalente a la física). Para cualquier campo del conocimiento, se puede tener una perspectiva histórica -el cambio- o bien filosófica -su esencia-. De hecho, puede hacerse eso para la historia misma (véase tiempo histórico) y para el tiempo mismo (véase Historia del tiempo de Stephen Hawking, libro de divulgación sobre cosmología).
HISTORIO GRAFÍA:
ResponderEliminarEl término proviene de historiógrafo, y éste del griego ἱστοριογράφος ([historiográfos]), de ἱστορία ([historía]: historia) y -γράφος ([gráfos]), de la raíz de γράφειν ([gráfein]: escribir); o sea, el que escribe (o describe) la historia.1 2
La historiografía es el arte de escribirla,3 pero también la ciencia de la historia.4 El énfasis en su condición de "arte" (τέχνη, [téchne]) o "ciencia" (ἐπιστήμη, [epistéme]) es uno de los objetos de debate metodológico más importante entre los historiadores, con abundante participación de todo tipo de intelectuales que han reflexionado sobre ello, dada su posición central en la cultura.5 Para una parte de ellos, ni siquiera puede hablarse de "historia" en singular, puesto que la condición de relato de sus productos los convierte en "historias" en plural.6 Para la mayor parte de los historiadores contemporáneos, en cambio, es irrenunciable 7 la condición científica de la historia, o al menos la aspiración a tal condición ("ciencia en construcción"8 ), e incluso está muy extendida la visión que no percibe ambos rasgos (ciencia y arte) como estrictamente incompatibles sino como complementarios.9